Después de leer innumerables artículos de opinión de expertos en el tema pude ir generando una idea propia de la razón por la cual había triunfado un candidato presidencial sui generis en la historia electoral de los EE.UU en donde todos los pronósticos y encuestas anteriores a la elección lo daban por derrotado.
Un día anterior a las elecciones, el NYT le daba más de 320 votos electorales a Hillary pronosticando una victoria arrasante pero la realidad resultó ser completamente diferente.
Lo que reflejó la realidad fueron los sentimientos de la población blanca promedio de los Estados Unidos relativos a hartazgo y odio a la vieja clase política corrupta representada en este caso por Clinton y que lograron canalizar mediante Trump.
En efecto, Trump viene a encabezar este movimiento, una especie de levantamiento de los dolidos, de aquellos rezagados por la globalización, de los que trabajan duro y ganan poco, de los que ansían con todas sus fuerzas un cambio, y Trump, como lo decía en diferentes puntos cuando se encontraba en campaña, prometía el #Draintheswamp es decir, «limpiar el pantano» y acabar con toda esa epidemia de corrupción que se vive en Washington.
Aunado a esto, la elección de Hillary Clinton como candidata demócrata fue una decisión muy arriesgada. Por una parte, confiaron en la aceptación de la mujer por parte de la población como líder del país más potente del mundo, y fracasaron. Y por otra, confiaron en la imagen de seguridad que representaba Clinton por su amplia trayectoria política, y fracasaron también.
Hillary fue Primera Dama en 1992, Senadora por parte del estado de NYC en el 2000 y Secretaria de Estado del gabinete de Obama en el 2009. Posee una carrera política indudablemente exitosa pero Hillary es parte y ha sido parte de la vieja clase política, el establishment, de la cual la población está harta y a la cual Trump no se cansó de atacar y culpar de todos los males que vivía la nación, esa misma clase élite eran los culpables de que muchos ciudadanos no tengan empleo y vean una disminución en sus salarios, esa clase política, mencionaba Trump, se había olvidado de ellos. Y aquí, entra un punto el cuál fue tema de debate, y me refiero a la inexperiencia política de Trump. Se habló mucho que esto era un punto negativo para el candidato pero si recordamos, todos los ataques que se hicieron en contra de Clinton fue principalmente por decisiones que había hecho mientras se encontraba en el poder, es decir, Hillary tenía «cola que le pisen» y me refiero a su mayor ataque que fue el tema de los correos investigado por el FBI debido a su larga trayectoria política y Trump por otro lado, esa inexperiencia en materia política lo ayudo a no sufrir ataques sustanciales que pudieran poner en duda su credibilidad como candidato.
Así mismo, en estas elecciones se demostró de manera categórica el nivel de polarización política y social que sigue permeando en los EEUU.
Por un lado se pueden ver ciudades desarrolladas, con alta tecnología, con servicios públicos, programas sociales, discursos progresistas y un empoderamiento del rol de la mujer que cada vez se escucha más. Y por otro lado, todos vimos en el mapa electoral esa mancha roja que iba creciendo mientras pasaban las horas como si se tratará de una escena de película sangrienta, y justo esa parte, que es la mayor parte, es el sector de la población que empezó a desdibujarse del mapa tras la pos industrialización y terminó por desaparecer y olvidarse con la globalización.
A ese segmento de la población no le han llegado los beneficios del fenómeno tan deseado de la globalización. En ese segmento hay pobreza, hay olvidados, hay pandemias de drogas, hay desempleo, hay explotación, hay resentimiento, hay… inmensas ganas de un cambio, y mientras Hillary prometía a los obreros y mineros remplazar sus trabajos por energías renovables que a largo plazo los beneficiarían, Trump prometía un cambio instantáneo y verdadero, prometía devolver el sueño americano a todos gringos en la tierra de las oportunidades, prometía sacar a los inmigrantes que les quitan esas mismas oportunidades, prometía poner impuestos a los más ricos, prometía, cómo buen populista y demagogo que es, que TODO era posible si le daban la oportunidad de hacer a Estados Unidos grandioso otra vez, y en este juego de suma cero, el que promete mejor, gana.

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